viernes, 3 de junio de 2016

TURQUÍA NO TERMINA DE DIGERIR SU DERROTA HISTORICA.


Turquía está dolida con lo que ha calificado de un “error histórico” cometido por Alemania. Es lo que ha venido a decir el primer ministro turco, Binali Yildrim, después de que el Bundestag aprobara por abrumadora mayoría una resolución en la que califica de genocidio la masacre de cristianos armenios perpetrada en los últimos años del Imperio otomano hace un siglo.La decisión del parlamento alemán tendrá una respuesta apropiada.

Ankara explica la muerte de entre ochocientos mil y un millón y medio de armenios como un episodio triste que ocurrió en el marco de una guerra en la que hubo dolor por todas partes.

La prensa turca no se muestra tan conciliadora como su Gobierno y algunos medios kemalistas han llegado a representar a Merkel con el bigote de Hitler.

En las calles de Estambul se han producido algunas manifestaciones de protesta de militantes nacionalistas, aunque la sangre no ha llegado al río.

Por el momento, la respuesta de Turquía se limita a la llamada a consultas de su embajador en Berlín, una medida que ya adoptó anteriormente cuando otros parlamentos nacionales aprobaron una resolución similar. Tras la votación del Bundestag, son veintiséis los países del mundo que han reconocido el genocidio armenio.