miércoles, 29 de abril de 2015

Genocidio Armenio: sutil censura diplomática en México.



La comunidad armenia en México se topó de frente con la realidad: algunos actos preparados para recordar los cien años de la primera limpieza étnica del siglo XX, y que tendrían lugar en recintos oficiales, se cancelaron o sufrieron modificaciones, como la eliminación de la palabra “genocidio”. Para el investigador Carlos Antaramián, de origen armenio, detrás de esto se halla la sombra de Turquía y de sus recientemente establecidos lazos diplomáticos y comerciales con México. Y aun hay quienes atribuyen este fenómeno al intenso cabildeo de la embajada de Azerbaiyán.

La mañana del jueves 16, el director del Museo Nacional de las Culturas, Carlos Vázquez Olvera, convocó a una reunión extraordinaria a sus colaboradores en el recinto del museo. Les informó que la directora general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), María Teresa Franco, le había dado la instrucción de cancelar la muestra de cine armenio, a estrenarse un día después en la Sala Intermedia, también conocida como Mediateca de la institución cultural.

La agenda del Ciclo de Cine Armenio, Centenario del Genocidio Armenio preveía la proyección y comentarios de ocho películas durante tres sesiones los días 17, 24 y 25 de abril.

“El problema se nos sale de las manos, escala arriba del museo”, comentó Vázquez. Según el director del museo, Franco insistió en que no se podía abordar el tema armenio “en este momento” ya que a su vez ella recibía “llamadas” de más arriba, pero no detalló de quién.

Los armenios eligieron el 24 de abril para conmemorar el genocidio que perpetró el Imperio Otomano contra sus antepasados en 1915: más de un millón 500 mil perdieron la vida y centenares de miles más se exiliaron. Como otros países, México no lo ha reconocido como genocidio.

Vázquez urgió a sus colegas a encontrar una justificación creíble para explicar la súbita cancelación. Acordaron una versión: lo atribuirían a un defecto en la red eléctrica, aunque esto implicó cancelar o trasladar a otro salón el resto de actos culturales programados en la Mediateca.

Un trabajador de la institución relata lo anterior a condición de reservar su nombre. Insiste en que los funcionarios del museo sólo cumplieron órdenes de la Dirección General del INAH.

El embajador de Armenia en México, Grigor Hovhannissian inauguraría el ciclo de cine el viernes 17. Con un manejo muy diplomático de sus palabras, dice que supo de la postergación de la muestra de cine por medio de una notificación “por parte del museo”. “No tengo la razón exacta de la postergación”, declaro y añade que su interlocutor “no mencionó ningún problema eléctrico”.

“No puedo negar que tuve repetidas conversaciones con la Secretaría de Relaciones Exteriores de México en las que me plantearon su deseo de mantener el tema (del genocidio) fuera del país”, afirma. “Todo se hizo de manera muy diplomática y aceptable”, agrega.

La Cancillería, a través de su área de comunicación social, negó categóricamente estar implicada en la cancelación del ciclo de cine armenio…


http://www.proceso.com.mx/?p=402705

lunes, 27 de abril de 2015

Sturla llamó a otros países a reconocer el genocidio armenio.


En la Catedral de Montevideo se celebró un acto en conmemoración de la masacre al que asistieron representantes del gobierno y de otros partidos, personalidades del ámbito nacional, la colectividad judía a través de los Presidentes comunitarios: Alberto Buszkaniec Comunidad Israelita del Uruguay; Rafael Hodara Comunidad Israelita Sefaradí y Roby Schindler Nueva Congregación Israelita.

Este domingo se hicieron dos actos religiosos en conmemoración del centenario del genocidio armenio, tanto en la Iglesia Evangélica Armenia como en la Catedral de Montevideo, a los que asistieron representantes del gobierno y de todos los partidos políticos. El cardenal Daniel Sturla destacó allí la postura uruguaya, al ser uno de los primeros países del mundo en reconocer el genocidio armenio, y llamó a otros países a hacer lo mismo. Se destacó la presencia de la primera dama María Auxiliadora Delgado y su hijo Álvaro Vázquez.

Dijo Sturla:

Uruguay fue el primer país, hace 50 años, en reconocer el genocidio, y después han seguido 20 países. Pero hay muchos países muy importantes que no lo reconocen por un tema de estrategia política. Eso es un mal, ojalá que haya otros que lo reconozcan también.

Cual es la "Superpotencia"?



Este 24 de abril fue harto removedor,todas las generaciones de armenios uruguayos copamos las calles del centro,los teatros,el parlamento y hasta el Palacio Legislativo. Marchamos,nos abrazamos,nos emocionamos,reclamamos,luchamos y veneramos.
Fueron y son días de lucha,de sonrisas,de lagrimas y de recuerdos,los que estamos y los que ya no estan,los que se fueron,los que vinimos y los que estan llegando,un festival de generaciones pintados de rojo,azul y naranja.

A nuestra muy rica sangre armenia,se le une el coraje charrua,el alma celeste,el espíritu de Uruguay y de los uruguayos,un país capaz de parir todos los días cientos de solidarios.
Cuanto a hecho este pequeño país de América del Sur por Armenia y la Armenidad! cuanta promesa cumplida con creces,cuanto amor,cuanto compromiso.
Compromiso de comienzos del siglo pasado,cuando recibieron a nuestros padres que venían del infierno,a mediados de este siglo reconociendo sin eufemismos el Genocidio Armenio y en nuestros dias reconociendo el derecho de Artzag,a su libre determinación.
Cada noticia de apoyo a los armenios que sale de este pequeño país,recorre el mundo,remueve viejas naciones,viejos paradigmas,obliga a verdaderas introspecciones nacionales que en la semana pasada arrojaron el reconocimiento de Alemania,Austria y Bulgaria del Genocidio Armenio.
Cada vez que una nación se plantea reconocer nuestra tragedia obligatoriamente debe mencionar a nuestra patria como antecedente ineludible y perpetuo a través del tiempo.

Así es nuestra patria,así es nuestra gente.

Otras naciones tampoco tienen pelos en la lengua,Vladimir Putin tomo una determinación hace algún tiempo sobre su participación el 24 de Abril en Yerevan,en la conmemoración del Centenario.
Respondió afirmativamente,hace un año,volvió a decir que si en Enero cuando se le mandaron los protocolos finales,y volvió a decir que si,hace quince días cuando el cerdo de Erdogan lo llamo para invitarlo a la farsa de Gallipoli y decirle directamente que las relaciones entre ambos países se resquebrajarían si seguía insistiendo que fue un Genocidio las matanzas de los armenios a manos del Imperio Otomano.

Y vaya si necesita Rusia de Turquía...

Los turcos anuncian que ya no compraran armas a las empresas rusas,por lo menos en un futuro inmediato,enfrían o trataran de enfriar el Blue Stream (un importante gasoducto del Mar Negro que lleva gas natural desde Rusia a Turquía. El oleoducto ha sido construido por Blue Stream Pipeline BV con sede en Países Bajos, que es una empresa conjunta de la rusa Gazprom y la italiana Eni. El oleoducto fue construido con la intención de diversificar las rutas de distribución de gas de Rusia a Turquía y evitar a Ucrania),tambien los productos rusos en general, dejarían ser objeto de las importaciones turcas.

TODO ESTO EN EL PEOR MOMENTO ECONÓMICO DE RUSIA.

Alyiev,dictador de Azerbaiyán país que jura la destrucción de Armenia y de los armenios de todo el mundo,tambien anuncia medidas similares.

Perro que ladra no muerde habrá pensado Vladimir Vladimirovich y desde el miércoles comenzó a mandar mensajes inequívocos al mundo,a Armenia y a la Diaspora,sobretodo a la Diaspora Armenia en Rusia: FUE UN GENOCIDIO.

Lo mando por escrito a Armenia,lo anuncio en conferencia de prensa en Moscu,lo reafirmo en Tsitsernakaberd antes y después de entregar sus respetos a las victimas del Genocidio.

Con el paso majestuoso de los hombres libres,tomo firmemente la mano de una niña armenia y juntos entregaron una flor a la memoria de los mártires.

ESO EN GRAN PARTE ES SER UNA SUPERPOTENCIA.

En medio del dolor mundial por el Centenario del Genocidio Armenio,Obama no pensaba en las victimas,solo pensaba en sus asesinos,en los turcos.

Con gestos de traidor,anunciaba su negativa a mencionar la palabra "Genocidio",temiendo a represalias de Turquía.

Así procede una Superpotencia? mostrando miedo a una manga de mugrientos que dicen que los burros de carga son superiores a las mujeres y se casan con niñas de 9 anos??? así no es una superpotencia,así es una República Bananera.

Que van a quitar las bases militares americanas de Turquía??? jaaaaaa esas bases,entre otros países TAMBIÉN PROTEGEN A TURQUÍA Y LA PROTEGEN GRATIS!!!

Si Turquía se pelea con USA,que amigos le quedan? ,muy pocos.

De donde sacara dinero para darle a ISIS? para la guerra contra Al Assad? para los opositores en Irán? eso dineros salen de la Cia,realmente alguien piensa que los turcos se pelearía con Estados Unidos?

Quien es aliado de quien? quien le hace caso a quien? a cual de los dos les sirve esta alianza infernal?

Esas fronteras no son para nada claras,es una interdependencia muy profunda,que supera irritabilidades puntuales e inclusive profundas.

USA en su momento le pidió a los turcos que combatieran a ISIS,los turcos dijeron que no y ahí termino todo,acaso tuvieron miedo de que Obama se enojaran con ellos ?
OBVIO QUE NO! y LO MISMO FUNCIONARIA AL REVÉS.

Solo es necesario tener liderazgo,las cosas claras y dignidad.

El 24 de abril nos mostró unos ejemplos muy claros de esos valores,tambien mostró ejemplos contrarios: Obama líder absoluto de esos valores opuestos.

domingo, 26 de abril de 2015

"El reconocimiento del genocidio armenio es el triunfo de la conciencia y la justicia sobre la intolerancia y el odio”


Delegaciones oficiales de todo el mundo asistieron a Ereván, la capital de Armenia, a las ceremonias en recuerdo del millón y medio de víctimas del genocidio perpetrado por el Imperio Otomano contra el pueblo armenio hace ya cien años. Entre los asistentes estuvieron los jefes de Estado de Francia, Rusia, Serbia y Chipre, François Hollande, Vladímir Putin, Tomislav Nikolic y Nicos Anastasiades, además del cantante francés de origen armenio, Charles Aznavour.

Los fastos han comenzado con un emocionado minuto de silencio bajo un cielo encapotado y una leve llovizna. El epicentro de la celebración, igual que en años anteriores, está siendo el monumento levantado con motivo de aquella tragedia en el monte Tsitsernakaberd, enclavado en las inmediaciones de Ereván. Miles de personas están acudiendo para depositar ofrendas florales cuando finalice la ceremonia oficial.

El anfitrión, el presidente armenio, Serge Sargsián, ha subrayado en su alocución que «los armenios fueron deportados y aniquilados -por los turcos- según un plan estatal con participación directa del Ejército, la Policía, otras instituciones estatales y grupos de criminales liberados específicamente con ese fin».

Según sus palabras, “el reconocimiento del genocidio no es el tributo mundial al pueblo armenio y a sus mártires. El reconocimiento del genocidio es el triunfo de la conciencia humana y la justicia sobre la intolerancia y el odio”. Sargsián llamó la atención sobre el hecho de que precisamente en abril se desencadenaran también el Holocausto judío y los genocidios en Ruanda y Camboya. Llamó a evitar que algo parecido se repita en el siglo XXI.

Hollande, por su parte, declaró tras colocar una corona junto al monumento que “me inclino ante la memoria de las víctimas y vengo a decirles a mis amigos armenios que no olvidaremos jamás las tragedias que su pueblo ha padecido”.

Tomo también la palabra Putin, quien recordó que cientos de miles de armenios salvaron sus vidas refugiándose en Rusia. “Fue precisamente la diplomacia rusa quien logró la condena internacional de la violencia contra el pueblo armenio. Ahora, estamos de luto al igual que el pueblo armenio”, aseguró el jefe del Kremlin.

En su discurso Putin advirtió también contra la rusofobia, el nacionalismo radical y el antisemitismo. “Lamentablemente, ahora en muchas regiones del mundo levanta su cabeza el neofascismo, al poder llegan los nacionalistas radicales, gana fuerza el antisemitismo y vemos manifestaciones de rusofobia”

Lala Toutonian:"Falta una palabra en la historia del genocidio armenio: Justicia"

El 24 de abril de 1915 ejecutaron a 254 intelectuales armenios.Clérigos, médicos, literatos, científicos fueron colgados en las plazas públicas como simbolismo de lo que se vendría: un millón quinientos mil más dejarían sus vidas bajo la daga, el balazo, morirían de hambre o de sed. La periodista Lala Toutonian cuenta la historia de sus abuelos que llegaron a la Argentina huyendo de la masacre para empezar una nueva vida.


Contaba mi abuela Nazlé, la paterna, que no sintió el balazo en su brazo. Estaba fuertemente aferrada a su hermano menor cuando notó una sangre marrón, espesa, bañando su mano y la de su hermanito. Mientras relataba esto, mostraba su cicatriz, con el ceño fruncido, la mirada grave, la voz firme. Se quebraba cuando el relato llegaba a la parte en que los turcos la habían subido a una carreta junto a su madre y el resto de sus hermanos para tirarlos –literalmente tirarlos- en el desierto. Pero un vecino turco la rescató alegando que se casaría con esa niña de doce años y que cuidaría de sus hermanos. “Pero a mamá la mataron, los vi hacerlo”. El buen hombre no la desposó, le salvó la vida. Más tarde se casaría con mi abuelo Garabed, quien llegaría a Buenos Aires antes que ella, perderían contacto, y él iría cada vez al puerto hasta que la encontró. Acá nacieron mi padre y mis tías. Pero esa es otra historia. Una feliz, de amor.


Contaba mi abuelo Vartevar, el materno, que mataron frente a sus ojos –unos turquesas, brillantes hasta el último de sus días a los 99 años-, a su esposa y a su bebé. Que él sobrevivió en el desierto escondiéndose bajo la arena cuando pasaban arrasando los turcos, bebiendo del orín de una mula moribunda, que sus compañeros en la marcha de la muerte caían como hojas secas. Seguía la historia hasta llegar al turco que lo refugia y lo hace pasar por su jardinero hasta que recuperó fuerzas y retomó el camino a pie hasta Siria. Luego se casaría con mi abuela María, llegarían a Atenas, nacerían mi madre y mis tías y se embarcarían a Buenos Aires.


En 1913 comienzan las deportaciones y la primera parte de las matanzas de la minoría armenia en el Imperio otomano, viejo territorio armenio ocupado –en ese momento- desde hacía trescientos años, y se continuarían hasta diez años después. El 24 de abril de 1915 ejecutaron a 254 intelectuales armenios. Clérigos, médicos, literatos, científicos fueron colgados en las plazas públicas como simbolismo de lo que se vendría: un millón quinientos mil más dejarían sus vidas bajo la daga, el balazo, morirían de hambre, de sed; los muertos se amontonarían en los ríos causando el desvío natural de su curso, las madres se abrazarían a sus hijos enfermos para contagiarse y morir juntos.


¿Por qué? Porque eran cristianos (se perdonaba la vida al armenio que se hiciera al Islam), porque eran grandes comerciantes (y se veían amedrentados frente al usufructo), porque sí. Turquía dice que no, que fue una guerra, que hubo bajas de ambos lados. Pero los testimonios, las fotos, los relatos de los pocos sobrevivientes hoy cien años después, las declaraciones de los arrepentidos, las filmaciones de los alemanes que participaron colaborando con el Imperio otomano, los testigos involuntarios (diplomáticos allí apostados en esos tiempos), dan fe de la crueldad y la barbarie vividas.


Hoy el mundo tiene los ojos sobre el Genocidio armenio. Porque fue espantoso, porque no tenía que ocurrir, porque no se entiende ese ensañamiento, porque de haberse evitado otras barbaries no hubieran ocurrido (la Shoá, Ruanda, Ucrania, Camboya, un largo y triste etcétera); tipos como Stalin, Pol Pot, Mao Tsé Tung, Hitler, no hubieran tenido un lugar en la Historia.


Hoy el mundo turco sabe la verdad de lo ocurrido y mientras el Estado, siempre el Estado, lo niega, el pueblo -¡siempre el pueblo!- se solidariza. Intelectuales turcos de la talla de un Nobel de Literatura como Orhan Pamuk, el historiador Taner Akçam, la escritora Elif Shafak, se han pronunciado al respecto y han sido acusados de traición por su propio gobierno. La ciudadanía turca tomó las calles de Estambul el 20 de enero de 2007 reclamando por el asesinato de Hrant Dink ocurrido un día antes. Dink fue un periodista turco de origen armenio, graduado en Zoología y Filosofía, jefe de redacción del periódico Agos, una publicación que siempre pretendió establecer un puente entre turcos y armenios. Clamaba a los armenios diaspóricos a terminar con su odio con el turquismo, pretendía recurrir la sentencia del negacionismo ante el Tribunal Supremo turco y a la Corte Europea de DDHH, escribía febrilmente ensayos sobre la causa hasta que un joven fundamentalista de diecisiete años lo baleó en la puerta del diario.


Estas son las consecuencias de un Genocidio: odios, rencores, dolores, resentimientos, nacionalismos exacerbados, chauvinismos baratos, y todo horriblemente sustentado. También el afán de mantener viva una cultura, una lengua, una religión, una memoria que se quiso tapar, matar, silenciar.


Porque cada una de las imágenes expuestas, cada niño moribundo, cada mujer violada, cada abuelo tatuado, cada hombre degollado, nos recuerda que tenemos porqué vivir.
Porque falta una palabra en la historia del Genocidio armenio: justicia.

Lala Toutonian



http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/falta-una-palabra-en-la-historia-del-genocidio-armenio-justicia-8297.html

miércoles, 22 de abril de 2015

ARMENIA advierte a la humanidad de lo riesgoso de negar GENOCIDIOS.



“El genocidio es un fracaso de la comunidad internacional y su impunidad es la premisa para su repetición ” , dijo Sargsián en su discurso de apertura de un foro internacional sobre el genocidio en la capital armenia. Sargsián, que presidirá el viernes la conmemoración junto a otros líderes como los presidentes ruso, Vladímir Putin, y francés, Francois Hollande, aludió en todo momento a Turquía, el país heredero del Imperio otomano, aunque sin mencionarlo.

“ La negación del genocidio contiene elementos de una nueva ola de odio nacional y está acompañado en muchas ocasiones de intolerancia y justificación de los genocidios cometidos ” , destacó. Al aludir al genocidio armenio, pero también al de Ruanda, Camboya y Darfur, aseguró que estos crímenes deben ser recordados no sólo por los descendientes de las víctimas, sino por los de aquellos que protagonizaron esos genocidios.

Subrayó que los armenios tienen la obligación moral, pero también el derecho a recordar la muerte de 1,5 millones de personas, el sufrimiento de otros cientos de miles en las deportaciones y el exterminio del legado material y espiritual acumulado durante milenios. Con todo, agregó, “ los organizadores del genocidio no lograron llevar a la práctica sus intenciones. Los armenios se presentan ante la comunidad internacional como un país independiente, con un (enclave armenio) Nagorno Karabaj libre y una próspera diáspora ” .

Y tuvo un recordatorio especial para los turcos, kurdos y árabes, además de los misioneros, diplomáticos y comerciantes rusos, europeos y estadounidenses que socorrieron a los armenios perseguidos y salvaron numerosas vidas. El aniversario ha estado precedido por la polémica, ya que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, insiste en negar rotundamente que las autoridades otomanas hubieran cometido un genocidio contra su minoría armenia.

Hasta ahora han reconocido el genocidio armenio 22 países: europeos, como Francia, Alemania, Italia, Canadá, Grecia y Rusia -a los que se les podría sumar hoy Austria-, y latinoamericanos como Uruguay, Argentina, Venezuela, Chile y Bolivia. Otros países, entre ellos Estados Unidos, no quieren emplear el término genocidio, aunque en las últimas semanas se ha incrementado la presión sobre el presidente Barack Obama, para quien Turquía es un país crucial en su política hacia Oriente Medio.

Como resultado del genocidio surgió la diáspora armenia, muy influyente en países como EEUU, Francia o Argentina, mientras la actual Armenia logró su independencia tras la caída de la Unión Soviética en 1991

Putin llega a Armenia con mensajes claros y por escrito.






El presidente de Rusia, Vladímir Putin, declaró en un mensaje de saludo a los participantes del evento "Un mundo sin genocidio", dedicado al aniversario de la masacre de los armenios en el Imperio otomano, que el exterminio de personas pertenecientes a una etnia no tiene justificación.
"La postura de Rusia siempre fue y sigue siendo objetiva y consecuente, el exterminio por razones étnicas no tiene justificación, la comunidad internacional debe hacer todo para que semejantes crímenes nunca y en ningún lugar puedan repetirse", destaca el mensaje del líder ruso.

El documento subraya que las nuevas generaciones de armenios tienen derecho de vivir en paz, sin conocer los horrores que provocan "los conflictos religiosos, el nacionalismo agresivo y la xenofobia".

El jefe del Estado ruso deseó a los habitantes de la "hermana Armenia, a todos los armenios que viven en Rusia" paz y bienestar.

Merkel, ha explicado por teléfono a, Ahmet Davutoglu, la decisión de Alemania.


La canciller alemana, Angela Merkel, ha explicado personalmente por teléfono al primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, la decisión de Alemania de llamar por vez primera "genocidio" a la masacre de armenios durante el Imperio Otomano, término que rechaza Turquía.

Según explicó en rueda de prensa la portavoz adjunta de la Cancillería, Christiane Wirtz, Merkel y Davutoglu mantuvieron ayer una conversación telefónica en la que la canciller le trasladó la postura de las filas gubernamentales.

Preguntada sobre si Turquía protestó formalmente, tal como hizo cuando el papa Francisco habló en público del "primer genocidio del siglo XX", Wirtz enfatizó que fue "una buena conversación".

La canciller, añadió la portavoz, se felicita por la reciente declaración del Gobierno turco en torno a esta cuestión, en la que se reconoce la necesidad de abrir un proceso de reconciliación entre turcos y armenios, en el centenario de las masivas deportaciones en las que se estima que murieron 1,5 millones de armenios.

Este viernes el Parlamento alemán debatirá una propuesta de resolución elaborada por los partidos que forman el Gobierno de coalición -conservadores y socialdemócratas-, en la que por vez primera la masacre de los armenios es denominada genocidio.

La resolución cuenta con el apoyo de la Cancillería y también del presidente alemán, Joachim Gauck, quien participará mañana en un acto ecuménico organizado por las iglesias cristianas en la catedral de Berlín para recordar el centenario del genocidio.

En 2005 el Parlamento alemán aprobó una proposición en la que reconocía la "deportación y exterminio de los armenios", pero en la que entonces optó por no utilizar el término "genocidio" y habló de "expulsión y masacre".

Merkel ha trasladado ya a su grupo parlamentario que apoyará la nueva resolución con el término "genocidio", aunque advirtió también a sus compañeros de que ello puede perjudicar el proceso de reconciliación entre Turquía y Armenia.

Entre 1915 y 1916, bajo el Imperio Otomano, los turcos deportaron a Irak y Siria a cerca de 1,8 millones de armenios, operación en la que se estima que murieron unos 1,5 millones de personas y que todavía lastra las relaciones entre los dos países.

La cautela de Berlín respecto a Turquía se relaciona tanto con la responsabilidad respecto al genocidio judío cometido por los nazis, como con el hecho de que en Alemania viven más de tres millones de ciudadanos de origen turco, la primera comunidad de origen inmigrante del país.

El 24 de abril encuentra a Armenia defendiendo cada pulgada de su sagrado suelo.


Las Fuerzas Armadas de Nagorno Karabaj y de Azerbaiyán, se han enfrentado este martes y ambas partes han dado cifras de víctimas contradictorias.
El Ministerio de Defensa de Nagorno Karabaj ha declarado que al menos un soldado azerí ha muerto y que varios han sido heridos, y ha negado que hubiera víctimas armenias. "La información que ha difundido el bando azerí es sólo desinformación con el fin de esconder sus propias víctimas", ha afirmado en un comunicado.

El Ministerio de Defensa azerí ha afirmado que cinco soldados armenios han muerto y varias fantasías mas a las cuales nos tiene acostumbrados.

La violencia en Nagorno Karabaj se ha intensificado en los últimos meses y ha aumentado el riesgo de un conflicto más ampio en esta zona del sur del Cáucaso.

Al parecer el 24 de abril encuentra a Armenia defendiendo cada pulgada de su sagrado suelo.

martes, 21 de abril de 2015

Austria reconocerá mañana el Genocidio Armenio


Los partidos representados en el Parlamento de Austria han acordado reconocer y condenar mañana el genocidio armenio, así como la responsabilidad austríaca en el mismo, informó hoy la agencia austríaca APA.

La decisión ha sido adoptada por los seis grupos parlamentarios ante la conmemoración internacional el próximo viernes del centenario del genocidio armenio a manos de las fuerzas otomanas que Turquía, como sucesora del antiguo Imperio otomano, se niega categóricamente a reconocer.

La fuente afirma que se espera para mañana una declaración conjunta, en la que también se reconoce la responsabilidad histórica de Austria, como sucesora del entonces Imperio austrohúngaro, en la tragedia armenia, ya que durante la I Guerra Mundial ambos imperios fueron aliados.

Esa alianza supuso una complicidad en las atrocidades cometidas contra los armenios otomanos por el gobierno de los "Jóvenes Turcos", ya que las letales deportaciones y matanzas eran bien conocidas por las autoridades de Viena.

En la prevista declaración, a cuyo texto ha tenido acceso la citada agencia, los legisladores afirman que para Austria es una obligación reconocer los terribles acontecimientos como genocidio y condenarlos.

Al mismo tiempo, consideran que Turquía tiene que "enfrentarse de forma honesta a los capítulos oscuros y dolorosos de su pasado y reconocer como genocidio los crímenes contra los armenios durante el Imperio otomano".

En el documento se recuerda también a las decenas de miles de ciudadanos otomanos pertenecientes a otros grupos cristianos (como el de los arameos, asirios, caldeos o griegos) que también murieron de forma violenta hace cien años a manos de las fuerzas otomanas.

"Nuestros valores inviolables de la libertad, la paz y los derechos humanos están inseparablemente unidos con una memoria digna de las víctimas de la violencia, persecución y asesinatos en masa", reza el documento, según APA.

Se calcula que entre 1915 y 1923 el Imperio otomano (1299-1922) y Turquía perpetraron un genocidio en el que murieron un millón y medio de armenios, en matanzas sistemáticas con un plan preconcebido y durante las deportaciones.

Genocidio armenio: Obama, “antes que cante el gallo, me negarás tres veces”


En países en donde no hay embajada o diáspora armenia se desconoce en general que existió un genocidio contra los armenios, realizado por el Imperio Otomano en 1915, en el cual murieron millón y medio de personas. Se conmemora ya 100 años.

Este genocidio consistió en asesinatos masivos y deportaciones al desierto para que mueran de hambre e inanición. Hubo un nacionalismo exacerbado de los “Jóvenes Turcos” quienes derrocaron al sultán Abdul Hamid II en 1909 –colocaron como títere a su hermano Mehmet V-, el cual trece años antes también ordenó la matanza de 300 mil armenios.

“Jóvenes Turcos”

El otrora poderoso Imperio Otomano se desmoronaba. El ejército turco había sido expulsado de Serbia, Bulgaria y Montenegro. Rusia amenazaba. El gobierno de los “Jóvenes Turcos” que significó una era de libertad y esperanza para las minorías, entró en pánico pensando que se hundía también internamente y no tuvo mejor idea que desterrar a los armenios –que ocupaban gran parte de Anatolia y otras zonas del país- que eran cristianos, pero inmersos en la sociedad otomana, aunque tratados como ciudadanos de segunda clase y pagaban más impuestos que los islámicos.

El 24 de abril se conmemora el inicio del genocidio contra los armenios, al apresar y asesinar a cientos de intelectuales, profesionales y religiosos armenios, eliminaron a todos los hombres y deportaron al resto de la población hacia el desierto, violando a las mujeres y matándolos por inanición.

Negacionismo

Los sucesivos gobiernos turcos niegan que sucediera un genocidio y solo aceptan que muchos murieron por hambre, ocurrieron luchas étnicas y religiosas, en las que murieron unos 500 mil armenios y otros tantos turcos, en “episodios confusos” de la Primera Guerra Mundial, que empezó el 28 de julio de 1915, mientras que el inicio del genocidio empezó tres meses antes. La masacre se extendió hasta 1923.

Existen pruebas históricas irrefutables que el genocidio fue planificado. Lo atestiguan numerosos diplomáticos occidentales, religiosos y periodistas que vivieron en el Imperio Otomano, que plasmaron en numerosas crónicas. Winston Churchill lo menciona en su obra “El Mundo en Crisis”, igual Arnold Toynbee, etc.

El embajador norteamericano Henry Morgenthau, transcribió en sus “Memorias” un telegrama de Talaat, ministro de Interior dirigido a Beki Sami Bay, gobernador de Alepo. 15 de set 1915: “ha sido anteriormente comunicado que el gobierno, por orden del Comité, decidió exterminar totalmente a los armenios que viven en Turquía. Quienes se opongan a esta orden no pueden ejercer función alguna en el gobierno. Sin miramientos con las mujeres, niños e inválidos, por trágicos que sean los medios, se debe poner fin a sus existencias. Ministro de Interior Talaat”.

Archivos secretos de El Vaticano

El Vaticano abrió recientemente sus archivos. El historiador alemán Michael Hesemann, reveló en su libro El Genocidio Armenio (Völkermord an den Armeniern), documentos del Papa Benedicto XV y la diplomacia vaticana tratando de “detener las deportaciones de los armenios al desierto de Siria, salvar a las víctimas y evitar la masacre de todo un pueblo”.

En declaraciones al Portal Aleteia, el intelectual declaró que vio una copia de la misiva escrita por el Papa Benedicto XV al sultán, pidiendo misericordia para los armenios. Además, “una carta del entonces arzobispo de Colonia, el cardenal von Hartmann, al Canciller alemán, conde Graf Härtling, en el que califica la persecución de los armenios como ´no menos brutal que la persecución de los cristianos en los primeros siglos del cristianismo´. El arzobispo solicitaba una intervención alemana urgente, por desgracia, en vano”. Algunos historiadores señalan que Alemania fue cómplice del genocidio contra los armenios.

El 95% de la milenaria cultura armenia fue destruida; estamos refiriéndonos a 2600 iglesias, 1500 colegios, 66 ciudades y 25000 aldeas y el 80% del territorio histórico armenio fue usurpado por los turcos. Se estima que el coste total del saqueo llegó a 5 mil millones de dólares.

Papa Francisco

El Sumo Pontífice Francisco en su homilía conmemorando el centenario de la masacre armenia, calificó de “genocidio” lo ocurrido. Él sabía muy bien por qué lo conceptuó así. Ante miles de armenios añadió “hoy recordamos, con el corazón traspasado de dolor, pero lleno de esperanza en el Señor Resucitado, el centenario de aquel trágico hecho, de aquel exterminio terrible y sin sentido, que vuestros antepasados padecieron cruelmente. Es necesario recordarlos, es más, es obligado recordarlos, porque donde se pierde la memoria quiere decir que el mal mantiene aún la herida abierta; esconder o negar el mal es como dejar que una herida siga sangrando sin curarla”.

Turquía tiene que reconocer el genocidio para iniciar una nueva era de reconciliación con los armenios y con el mundo civilizado. Pero no lo entiende así, sigue mencionando que son calumnias, mentiras… Retiró a su embajador en El Vaticano, protestó ante el Nuncio Apostólico y su presidente insultó al Papa.

El Parlamento Europeo también calificó de genocidio lo sucedido contra los armenios y se espera que Alemania –en un vuelco espectacular en su política exterior- también lo haga.

¿Qué hará Estados Unidos?

La colectividad armenia mundial sigue esperando la promesa en el año 2009 del entonces candidato presidencial Barack Obama. Ante la comunidad armenia norteamericana dijo: “América merece un líder que hable la verdad sobre el genocidio armenio y responda con fuerza a todos los genocidios. Yo tengo la intención de ser ese Presidente”.

Los armenios están decepcionados con él. Hace seis años que se espera ese “milagro”. Obama solo menciona que “es una de las mayores atrocidades del siglo XX”, pero no menciona genocidio para no enojar a su aliado turco. Por eso, como Jesús le dijo a Pedro: “antes que cante el gallo, me negarás tres veces”. Ya van seis. La verdad y los valores deben estar por encima de cualquier “real politik” que prescinde de los principios morales y verdades históricas, para acomodar intereses geopolíticos o económicos. Igual sucede en el tema saharaui: Estados Unidos, en lugar de defender el principio de autodeterminación y los derechos humanos de los saharauis, se hace el desentendido con la invasión de Marruecos al Sáhara Occidental.

Para finalizar evocaré la hermosa canción “Ils sont tombé”, de Charles Aznavour alusiva al genocidio armenio: “Ellos han caído sin saber por qué, hombres, mujeres y niños que sólo querían vivir… Mutilados, masacrados, los ojos cubiertos de espanto… Ellos han caído invocando a su Dios. En el suelo de su iglesia o en la entrada de su puerta. En manadas del desierto, titubeando, en cohorte. Vencidos por la sed, el hambre, el hierro, el fuego.”

En los libros escolares de historia deben incluirse los genocidios: tanto el holocausto judío, como el genocidio armenio, de Darfur, de Ruanda, la masacre contra los argelinos por parte de los franceses y las matanzas perpetradas por Sendero Luminoso, Stalin, Mao, Pol Pot, entre tantas otras. Así ninguno será olvidado.

RICARDO SÁNCHEZ SERRA

http://aeronoticias.com.pe/noticiero/index.php?option=com_content&view=article&id=54258:-genocidio-armenio-obama-antes-que-cante-el-gallo-me-negaras-tres-veces&catid=26:26&Itemid=579

lunes, 20 de abril de 2015

Lucin, la armenia centenaria que no se permite olvidar...


Nacida hace más de 100 años en la ciudad de Aintab, Lucin Khatcherian, única superviviente en Argentina del genocidio armenio, está decidida a ser la memoria viva de la persecución que padeció su nación a manos de los turcos a principios del siglo XX.

"Las cosas no se olvidan. Tengo una tía que tenía cuatro hijos, a tres de ellos los degollaron. Esa mujer se pasó toda la vida llorando. ¿Cómo se olvida uno?", se emociona Lucin, que desde el año pasado es la única superviviente de esta masacre en el país, según la Asociación Armenia local.
Según su documento de identidad, Lucin nació el 12 de abril de 1909 y acaba de cumplir 106 años, pero como debió sumarse 4 años para figurar como mayor de edad para embarcarse hacia Argentina, en realidad ronda los 102.

Esta mujer de cabello blanco que camina lentamente ayudada por un bastón, ha perdido un poco el oído, pero mantiene una voz jovial y las ganas de contar su historia. "Cuento para hacer un bien, otra cosa no tengo. Sin embargo, cuando recuerdo, de noche no puedo dormir, me duele", reconoce en una entrevista con AFP.

En el apartamento de su hija, con quien reside en Villa Crespo, un barrio comercial de clase media donde vivió desde que se instaló en Buenos Aires, va y viene con los recuerdos que saca de su memoria como si de una caja de Pandora se tratase.
Su español no es fluido pese a que hace más de 80 años que llegó a Argentina, se nacionalizó y nunca se fue del país que la acogió, donde viven unos 150.000 armenios, la mayor colectividad de América Latina y la tercera del mundo. "Los argentinos son buena gente. Acá un vecino parece familia", dice agradecida. "Al final estoy bien, tengo la familia, con esto me alcanza", afirma mientras asienten sus dos hijos, Elena (77) y Eduardo (74) que le dieron cinco nietos y ocho bisnietos.

Nunca regresó a Armenia, donde ya no le quedan parientes y de donde tuvo que exiliarse en dos ocasiones.
- Una larga travesía -
Lucin, la menor de seis hermanos cuyo padre joyero también exportaba pistachos, nació en Aintab en "una linda casa de tres pisos" donde estaban "muy bien", cuenta.

Sin embargo, lo bueno terminó el 24 de abril de 1915, cuando el Imperio Otomano hizo detener a centenares de intelectuales, docentes y artistas armenios, fecha simbólica en que se conmemora el genocidio en el que murieron 1,5 millón de armenios, según los historiadores, algo que Turquía no admite.

Llegó el primer exilio de la familia Beredjiklian -su apellido de soltera-, en el que murió su madre, de la que no tiene recuerdos: "¿Qué vida pude tener sin mi mamá?", se pregunta 100 años después. Lucin afirma que pese a todo tuvo "un Dios aparte" que la fue salvando a lo largo de la vida: "Siempre hubo gente que ayudó, me arreglé".

Durante la primera huida a Damasco, intuyendo que algo andaba mal, su padre sobornó a un soldado para que les permitiera bajar del tren en la noche. Se cree que ese tren nunca llegó a destino y terminó en el desierto, donde miles de armenios murieron de hambre y sed.
La familia de Lucin se instaló en Damasco, sus tíos partieron a Estados Unidos, pero su padre quiso esperar para regresar a su casa unos años después. Al volver "la casa estaba sin ventanas, todo robado, destruida", recordó. Había terminado la Primera Guerra Mundial.

No obstante, en 1920 se desató la guerra de Aintab. Su casa, que quedó del lado armenio, "se llenó de parientes que venían del lado turco". Tenía seis años. Pasaban hambre, robaban para comer, el padre enfermó y hubo que volver al exilio.
Partieron en un carro grande en el que pusieron unas alfombras debajo de un colchón para el padre enfermo, detalla. En un control, soldados turcos descubrieron que llevaban escondidos unos lingotes de oro. Tras llorar y suplicar debieron entregar la mitad para poder seguir.

- Sin tiempo para el miedo -

Llegaron a Alepo, Siria, donde su padre murió dos años más tarde. Uno de sus hermanos, también joyero, se fue para empezar una vida nueva y llegó a Argentina. El resto de la familia lo fue siguiendo de uno en uno, pero Lucin se quedó en Siria con su hermana mayor hasta terminar la primaria. A los 16 años emprendió el viaje con otra familia armenia.
Tras pasar por Beirut y Grecia, llegaron a Marsella, Francia, donde por una herida en un ojo no la dejaron subirse al barco. Debió esperar un mes para embarcarse para un largo viaje en tercera clase.

"¡Que se mueran!", exclama Lucin, cuando se le pregunta sobre los turcos quienes, según ella, "son todos ricos porque nos robaron todo". Recordar los dolores reavivan su rechazo, pero no transmite temor. Para Lucin, "no quedó tiempo para sentir miedo".

Georgia rechazo considerar como Genocidio los hechos de 1915.


El Presidente de Georgia, Giorgi Margvelashvili, no visitará Armenia para conmemorar el centenario del Genocidio Armenio, informa Interfax de Rusia.
Interfax citó a Tengiz Pkhaladze, un ayudantede Margvelashvili, diciendo que Georgia había informado a las autoridades armenias a través de los canales diplomáticos que el presidente Margvelashvili no será capaz de llegar a Armenia ni el 23 de abril,ni el 24 porque él se reunirá con el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, que visitara Georgia en los mismos días.
El gobierno georgiano confirmó los informes anteriores de que el primer ministro de Georgia Irakli Gharibashvili no estará presente en Armenia para el centenario.
La semana pasada, el parlamento de Georgia rechazó una moción para considerar el reconocimiento del Genocidio Armenio.
Expertos independientes dicen que Georgia es reacio a reconocer las matanzas de armenios en el Imperio Otomano como genocidio por temor a molestar a sus buenas relaciones con la vecina Turquía y Azerbaiyán, sus principales socios económicos.

ALEMANIA EN VÍSPERAS DE RECONOCER EL GENOCIDIO ARMENIO.


En un cambio importante en el principal socio comercial de Turquía en la Unión Europea y el hogar de millones de turcos, Alemania se une a otras naciones e instituciones, entre ellos Francia, el Parlamento Europeo y al PAPA Francisco en el uso del término "GENOCIDIO",tan condenado por el presidente turco, Tayyip Erdogan.

El portavoz de la canciller Angela Merkel, Steffen Seibert, dijo que el gobierno apoyaría una resolución en el Parlamento el viernes declarando como genocidio a las masacres de 1915.

Alemania se había resistido a usar el término "genocidio" a pesar de que Francia y otras naciones lo sostiene. Pero el gobierno de coalición se vio presionado por diputados parlamentarios en sus propias filas que planean usar la palabra en una resolución.
"El Gobierno respalda el proyecto" ... el destino de los armenios durante la Primera Guerra Mundial sirve como un ejemplo de la historia de los asesinatos en masa, limpiezas étnicas, expulsiones y, sí, los genocidios durante el siglo 20", dijo Seibert.

Ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ha rechazado el uso de la palabra genocidio en una entrevista de televisión ARD el domingo, negando cualquier sugerencia que estaba siendo evitado para evitar molestar a Turquía.
"La responsabilidad no se puede reducir a un solo término," dijo.
Los miembros del parlamento en los conservadores democristianos y sus socialdemócrata (SPD) aliados forzaron el cambio.
Los analistas dijeron que la reticencia hasta ahora en Alemania,se debió al temor de molestar a Turquía y los 3,5 millones de alemanes de origen turco o ciudadanos turcos que viven en Alemania.
El gobierno alemán también no quería usar la palabra debido a las preocupaciones de las masacres cometidas en 1904 y 1905 por las tropas alemanas en lo que hoy es Namibia podría también llamarse genocidio - que conduce a demandas de reparación.
"Es una contradicción llamativa por el gobierno alemán que Alemania está negando el genocidio de los armenios", dijo Ayata Bilgin, un politólogo de la Universidad Libre de Berlín.

"La investigación ha demostrado que la presión externa sobre los países pueden tener una influencia considerable y Alemania podría desempeñar un papel muy importante en esta discusión sobre Turquía.

domingo, 19 de abril de 2015

Putin y Hollande se reúnen en ARMENIA para hablar de UCRANIA.


El presidente francés, Francois Hollande se reunirá con su homólogo ruso, Vladimir Putin, durante su visita a Armenia el 24 de abril,dijo el viernes una fuente en su oficina a la AFP.

Los dos líderes asistiran a la ceremonia que conmemora el 100 aniversario del genocidio armenio y discutirán la crisis de Ucrania.

La reunión se produce a raíz de la decisión de Francia de suspender la entrega de dos buques de guerra Mistral a Rusia.

jueves, 16 de abril de 2015

AHORA SE QUIEREN PELEAR CON DINAMARCA...


Una escultura que se colocará en el centro de Copenhague, en conmemoración del 100 aniversario del Genocidio Armenio amenaza con descarrilar aún más las ya tensas relaciones-entre Dinamarca y Turquía, informa la prensa local.

La escultura de nueve metros, titulado 'El Draem' (danés Remembrance armenio Empatía Messenger), se va a colocar en la plaza Kultorvet y permanecerá durante diez días en mayo para conmemorar los 100 años del Genocidio Armenio perpetrado por el imperio otomano.

Los planes daneses han suscitado la protesta de la Embajada de Turquía en Copenhague:"Estamos decepcionados de que una escultura que describe las acciones de 1915 como genocidio se mostrará en una de las grandes plazas de Copenhague," escribió la embajada en un mail a Politiken, y agregó que la escultura es "moralmente indefendible".

El alcalde Danés Carl Christian Ebbesen, dijo que Turquía debe mantenerse al margen de las decisiones locales.
"Turquía debe permanecer completamente fuera de lo que hacemos en Copenhague y no debe opinar sobre que tipo de libertades de expresión y artisticas tenemos"!

La UE dio su respaldo al Papa en la polémica por el genocidio armenio


Después de dos días de furiosos ataques desde Turquía, Francisco cosechó ayer el respaldo de la Unión Europea (UE): el Parlamento Europeo aprobó una resolución que reconoce el genocidio de los armenios, rinde homenaje a las víctimas, propone la creación de una jornada europea de la memoria y deplora cualquier intento de negacionismo.

Además, "elogia el mensaje" del Papa, que el domingo desató una crisis con Turquía -país de mayoría musulmana con el cual el Vaticano mantiene relaciones diplomáticas-, al reconocer en una misa en conmemoración del centenario del martirio armenio que ése fue "el primer genocidio del siglo XX".

La UE rechazó así, de forma más que contundente, la interpretación del primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, que ayer fue aún más allá al acusar al Papa de haber "adherido a la conspiración" de un "frente del mal".

En los últimos días, después de que Turquía mandara a llamar a su embajador ante la Santa Sede y convocara al nuncio apostólico en Ankara, en señal de protesta, las reacciones turcas fueron in crescendo. Pese a que, en verdad, Francisco el domingo último no hizo más que citar una expresión ya utilizada por Juan Pablo II en una declaración conjunta con Karekin II, el máximo líder de la Iglesia de Armenia, en 2001, la ira fue mucho más allá de cualquier expectativa. Según entendidos, todo se debe al hecho de que en Turquía se celebran cruciales elecciones legislativas el próximo 7 de junio. De ahí, los tonos encendidos del AKP, el partido islámico nacionalista del presidente Recep Tayyip Erdogan.

Al margen de definir las palabras del Papa como una "calumnia inaceptable", un ministro turco aseguró que Jorge Bergoglio había hablado de esta forma porque es oriundo de la Argentina, "un país que acogió a los nazis" y en el que "lamentablemente la diáspora armenia domina el mundo de la prensa y de los negocios". El propio presidente Erdogan en tono desafiante le advirtió al Papa anteayer que no tenía que volver a cometer semejante error y hasta dijo que "cuando los políticos y los religiosos asumen el trabajo de historiadores, no dicen verdades, sino estupideces".

Ayer, Erdogan aseguró que podría expulsar a los más de 100.000 armenios que trabajan en Turquía, amenaza que ya había hecho en 2010 en una entrevista con la BBC después del reconocimiento del genocidio armenio por parte del Parlamento sueco.

Además, antes de que el Parlamento de la UE le diera un virtual revés, el presidente turco advirtió que "cualquier decisión que tome, me entrará por un oído y me saldrá por el otro". La resolución aprobada por la UE sostiene que para Europa los turcos otomanos cometieron "un genocidio" contra los armenios entre 1915 y 1917 -se habla de 1,5 millones de muertos-. Pero, a diferencia de otras resoluciones más duras aprobadas en el pasado, no exige que el reconocimiento turco del genocidio armenio sea una precondición para la adhesión de Turquía a la UE.

En medio del vendaval, el Vaticano siguió con la estrategia del silencio. Ante una pregunta sobre las reacciones turcas, el padre Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede, prefirió no comentar. Y destacar que las palabras del Papa se insertaban en una "línea precisa y coherente, en el marco del diálogo".

El cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, coordinador del C9, el grupo de cardenales consultores del Papa, que se reunió en estos días, llamó a calmar los ánimos. "Hay que relativizar estas polémicas, porque la verdad es que no va a estallar una guerra mundial por esto", dijo, al margen de la presentación de un libro. "Lo que dijo el Papa ya fue dicho en el pasado y él fue valiente al denunciar una cosa que no se puede negar", agregó.

Por último, un grupo de hackers turcos reivindicó haber atacado en la noche del lunes el sitio oficial de la Santa Sede (www.vatican.va); esto impidió su funcionamiento por algunas horas, pero volvió a la normalidad el martes a la mañana..

EL PAPA ROMANO QUE LOS ARMENIOS NUNCA OLVIDAREMOS .



Francisco (en latín, Franciscus), de nombre secular Jorge Mario Bergoglio (Buenos Aires, Argentina; 17 de diciembre de 1936) es el 266.º y actual papa de la Iglesia católica.Como tal, es el jefe de Estado del Estado de la Ciudad del Vaticano. Tras la renuncia al cargo de Benedicto XVI, fue elegido el 13 de marzo de 2013 en la quinta votación efectuada durante el segundo día de cónclave.

Previamente a entrar en el seminario como novicio de la Compañía de Jesús trabajó una temporada como técnico químico. En 1969 fue ordenado sacerdote y entre los años 1973 y 1979 fue el superior provincial de los jesuitas en Argentina. Entre 1980 y 1986 fue rector del Colegio Máximo y de la Facultad de Filosofía y Teología de San Miguel. Luego de un breve paso por Alemania y por Buenos Aires, se estableció en la provincia argentina de Córdoba durante seis años.

Su espiritualidad y carácter llamaron la atención del cardenal Antonio Quarracino, y el 20 de mayo de 1992, san Juan Pablo II designó a Bergoglio obispo titular de la Diócesis de Oca y uno de los cuatro obispos auxiliares de la Arquidiócesis de Buenos Aires. Luego de desempeñarse como vicario general de Quarracino, el 3 de junio de 1997 fue designado arzobispo coadjutor de Buenos Aires con derecho a sucesión, por lo que ocupó el cargo de su mentor en el episcopado tras su muerte, el 28 de febrero de 1998, convirtiéndose también en el gran canciller de la Universidad Católica Argentina.


El papa Juan Pablo II creó a Bergoglio cardenal presbítero de San Roberto Belarmino el 21 de febrero de 2001. Tras la muerte de dicho pontífice, el 2 de abril de 2005, fue considerado como uno de los candidatos para ocupar el solio de san Pedro,cargo para el que fue elegido finalmente el alemán Joseph Ratzinger, quien adoptó el nombre papal de Benedicto XVI. Bergoglio fue presidente de la Conferencia Episcopal Argentina durante dos períodos consecutivos, desde noviembre de 2005 hasta noviembre de 2011.

Impedido por los estatutos de asumir un nuevo mandato, durante la 102.ª asamblea plenaria de ese organismo se eligió al arzobispo de la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, José María Arancedo, para sucederlo.

El 13 de marzo de 2013, el cónclave que se celebró tras la renuncia de Benedicto XVI eligió como papa a Jorge Mario Bergoglio, quien manifestó su voluntad de ser conocido como 'Francisco' en honor del santo de Asís. Bergoglio es el primer papa jesuita y el primero proveniente del Hemisferio sur. Es el primer pontífice originario de América, el primero hispanoamericano y el primero no europeo desde el sirio Gregorio III —fallecido en 741—.


Conocido por su humildad, su preocupación por los pobres, marginados y sufrientes de distinta extracción, y su compromiso de diálogo con personas de diferentes orígenes y credos, Francisco mostró una variedad de gestos pastorales indicativos de sencillez, entre los que se incluyen su decisión de residir en la casa de huéspedes del Vaticano en lugar de la residencia papal usada por sus antecesores desde 1903. Al poco tiempo de su elección, en al año 2013 la revista Time lo consideró una de las cien personas más influyentes, incluyéndolo en el grupo de los «líderes», y meses más tarde lo nombró «persona del año» 2013.

Su fotografía fue portada de la revista Rolling Stone internacional en dicho año. Es socio honorario del Rotary Club de Buenos Aires desde el 23 de julio de 1999.

Francisco, como arzobispo y cardenal, ha sido reconocido por su trabajo al servicio y la defensa de los pobres en Argentina; entre otros, por la directora del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, quien encomió su labor en este sentido. Ha sido también crítico con lo que llamó un "acostumbramiento" a la pobreza,y ha reprochado abiertamente a la sociedad y al Gobierno argentino por no impedir el aumento de una pobreza que llegó a definir como «inmoral, injusta e ilegítima» al ocurrir en una nación que posee las condiciones económicas necesarias para evitar esos daños. Con respecto a la desigualdad social, en su mensaje para la 48.º Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa Francisco dijo:

Hoy vivimos en un mundo que se va haciendo cada vez más «pequeño»; por lo tanto, parece que debería ser más fácil estar cerca los unos de los otros. El desarrollo de los transportes y de las tecnologías de la comunicación nos acercan, conectándonos mejor, y la globalización nos hace interdependientes. Sin embargo, en la humanidad aún quedan divisiones, a veces muy marcadas. A nivel global vemos la escandalosa distancia entre el lujo de los más ricos y la miseria de los más pobres. A menudo basta caminar por una ciudad para ver el contraste entre la gente que vive en las aceras y la luz resplandeciente de las tiendas. Nos hemos acostumbrado tanto a ello que ya no nos llama la atención.

Durante una huelga de 48 horas de servidores públicos en Buenos Aires, Francisco opinó sobre las diferencias entre los «pobres perseguidos por pedir trabajo, y los ricos que son aplaudidos por huir de la justicia».

UN DÍA DE ABRIL DE 2015...

Francisco, dijo que era su deber honrar la memoria de hombres, mujeres, niños, sacerdotes y obispos, víctimas de la masacre "insensata" perpetrada por los turcos otomanos.

"Ocultar o negar el mal es permitir que una herida siga sangrando sin vendarla", dijo al comienzo de una misa de rito católico armenio en la Basílica de San Pedro.

En un mensaje dirigido a todos los armenios, Francisco pidió a todos los jefes de Estado y las organizaciones internacionales que reconozcan la verdad de lo sucedido y se opongan a semejantes crímenes "sin ceder a la ambigüedad o el compromiso".


REACCIÓN TURCA

Por su parte, Turquía que se niega a hablar de genocidio, dice que las cifras son exageradas y que los muertos fueron víctimas de la guerra civil. Ha realizado campañas para impedir que los países, incluida la Santa Sede, lo califiquen de genocidio.

La embajada de Turquía en la Santa Sede canceló una conferencia de prensa,al enterarse que el Papa Francisco emplearía la palabra "genocidio". La embajada no respondió a los pedidos de declaraciones.

Las palabras de Francisco provocaron una reacción inmediata en San Pedro, donde el titular de la iglesia Apostólica Armenia, Aram I, agradeció la condena expresa y recordó que el "genocidio" es un delito de lesa humanidad que exige reparaciones.

El gobierno turco dijo que las declaraciones del Papa Francisco contradecían su mensaje de paz y diálogo durante una visita a Turquía en noviembre. Dijo que próximamente emitiría una respuesta en la cual expresaría "gran desilusión y tristeza", informó el ministerio de Relaciones Exteriores.

También calificó el mensaje papal de discriminatorio por mencionar solamente los padecimientos de los armenios cristianos, no los de los musulmanes u otros sectores religiosos.

Las reacciones en las calles de Estambul fueron mixtas. Algunos dijeron que apoyaban las palabras del pontífice, pero otros no.

La Santa Sede también atribuye gran importancia a sus relaciones con la nación musulmana moderada, sobre todo al exigir a la jerarquía islámica que condene las matanzas de cristianos por extremistas musulmanes en Iraq y Siria.

Sin embargo, con estas declaraciones, Francisco demostró una vez más que está dispuesto a correr riesgos diplomáticos cuando se trata de asuntos que considera importantes.

El contexto de la declaración de Francisco fue significativo: la hizo durante una misa de rito armenio en la Basílica de San Pedro en el centenario de la matanza, acompañado por el patriarca católico armenio Nerses Bedros XIX Tarmouni, otros jerarcas cristianos armenios y el presidente Serzh Sargsyan, quien ocupó un lugar de honor en la basílica.

La Iglesia tiene que “decir las cosas con libertad”, “nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído”, fue lo que contesto el Papa Francisco en una clara réplica a Turquía.

En la misa matutina en su residencia de la Casa Santa Marta Francisco sostuvo que el camino de la Iglesia es el de la “franqueza” y “decir las cosas, con libertad”.

Al hablar del genocidio armenio, insistió en que no existe una familia armenia que no haya perdido a un ser querido durante el ‘Gran Mal’.
Al recordar “aquella horrible masacre” dijo que “fue un verdadero martirio para su pueblo, en el cual muchos inocentes murieron como confesores y mártires en el nombre de Cristo”.

“Hacer memoria de lo que ha sucedido es un deber no solo para el pueblo armenio y para la Iglesia universal, sino también para toda la familia humana para evitar recaer en horrores similares, que ofenden a Dios y a la dignidad humana”, agregó el Papa.
“También hoy, de hecho–continuó diciendo–, estos conflictos a veces degeneran en violencias injustificables fomentadas, instrumentalizando las diversidades étnicas y religiosas. Todos aquellos que han sido puestos al frente de las Naciones y de las Organizaciones internacionales están llamados a oponerse a tales crímenes con firme responsabilidad, sin ceder a ambigüedades y compromisos”.

ESTE SUCESOR DE PEDRO NO TUVO MIEDO,NO SE DETUVO EN ESPECULACIONES,SE LA JUGO POR UN PEQUEÑO PAÍS DEL CAUCASO,EN CONTRAPARTE A OTRO MUY PODEROSO ECONÓMICAMENTE,EL TAMBIÉN SINTIÓ EL INCONFUNDIBLE OLOR DE LA VERDAD.

NO TE OLVIDAREMOS NUNCA.


miércoles, 15 de abril de 2015

Acorralado por la civilización cErdogan solo atina a insultar...


El Vaticano,el Parlamento Europeo,la Union Europea y mas naciones que reconocen el Genocidio Armenio,Erdogan solo atina a insultar,demostrando su pésima preparación intelectual.


Erdogan: «Lo que decida la UE sobre Armenia nos entrará por un oído y nos saldrá por el otro»


El presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha desdeñado cualquier resultado posible en la votación del Parlamento Europeo respecto al genocidio armenio, prevista para la jornada de este miércoles, asegurando que su país no debería molestarse en defenderse de estas acusaciones.
«Cualquier decisión que tome hoy el Parlamento de la Unión Europea nos entrará por un oído y nos saldrá por el otro, porque no es posible que Turquía acepte semejante pecado o crimen», afirmó el mandatario turco, poco antes de salir en viaje oficial. «Ahora mismo no sé qué tipo de decisión van a tomar, pero apenas entiendo por qué, como nación, así como en medios impresos o audiovisuales, nos ponemos a la defensiva. Personalmente no me molesto en una defensa, porque no llevamos encima una mancha o una sombra como el genocidio», aseguró.
El Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Erdogan ha publicado un comunicado expresando su posición en dicha votación, firmado por el profesor Yasin Aktay, encargado de Asuntos Exteriores de la formación. La carta repite los conocidos argumentos oficiales sobre la colaboración de los armenios con las tropas invasoras rusas durante la Primera Guerra Mundial, lo que llevó a la decisión de deportar a la población armenia a los confines del imperio, durante cuya ejecución se produjeron las citadas muertes.


Erdogan ya tuvo palabras muy duras el día anterior hacia el Papa Francisco, después de que este hubiese utilizado el término «genocidio» para referirse a las matanzas de los armenios del Imperio Otomano en 1915. «Condeno al Papa y quiero advertirle. Espero que no vuelva a cometer un error de ese tipo», dijo el presidente turco. «Cuando los políticos y los religiosos asumen el trabajo de los historiadores, no dicen verdades, sino estupideces», declaró.
También el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha arremetido contra el Pontífice, advirtiéndole de que «no chantajee a Turquía». «El Papa también se ha unido a las trampas puestas contra el AKP y Turquía», afirmó ayer. «No dejaremos que nuestra nación sea insultada acerca de la historia», aseguró.


SIN EMBARGO...

La Eurocámara pidio a Turquía que reconozca el genocidio de los armenios


El pleno de la Eurocámara reclamó hoy a las autoridades de Turquía que asuman su pasado y reconozcan el genocidio de más de un millón de armenios durante el Imperio Otomano, del que se conmemora el centenario.
En una resolución aprobada con amplia mayoría, los eurodiputados pidieron a Turquía "aprovechar la conmemoración del centenario del genocidio armenio como una oportunidad importante para proseguir sus esfuerzos por asumir su pasado y reconocer el genocidio armenio".
En el texto, los diputados acogieron con satisfacción las declaraciones del presidente de la República de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y del primer ministro, Ahmet Davutoglu, en las que expresan sus condolencias y reconocen el "sufrimiento" de los armenios.
Para los eurodiputados, se trata de "un paso en la buena dirección" y por ello animaron a Turquía a "allanar el camino para una verdadera reconciliación entre los pueblos turco y armenio".


Instaron a Turquía y Armenia a normalizar sus relaciones ratificando y aplicando, sin condiciones previas, los protocolos sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas, abriendo la frontera y mejorando activamente sus relaciones, con especial hincapié en la cooperación transfronteriza y la integración económica.
La votación en la Eurocámara fue rechazada por el partido gobernante turco Partido Justicia y Desarrollo (AKP), que envió una carta a todos los eurodiputados llamando a tener un papel "constructivo" y "no meter el dedo en la herida".

ADEMAS...


"El gesto del Papa ha sido coherente"

El arzobispo de Córdoba, Monseñor Carlos Ñáñez, calificó como “dura” pero “emotiva” la misa celebrada el domingo en el Vaticano al cumplirse 100 años del genocidio armenio.
En la histórica misa, el papa Francisco utilizó la palabra “genocidio” para referirse a la deportación forzosa y exterminio de armenios desde 1915 hasta 1923; lo que tuvo gran repercusión internacional.
“Fue una celebración muy emotiva, muy dura desde el punto de vista litúrgico, pero cargada de emotividad por el hecho que se conmemoraba”, expresó Ñáñez a Cadena 3 desde Roma.


Apuntó, asimismo: “Estaba la discusión de usar o no esa palabra (genocidio), pero creo que los elementos documentales avalan la utilización de esta terminología; la nación turca se resiste a aceptar esto, pero creo que los hechos son incontestables”.
“El gesto del Papa ha sido de coherencia consigo mismo, con lo que él había expresado siendo arzobispo de Buenos Aires, y una libertad evangélica para llamar a las cosas por su nombre. Porque se podrá cambiar el relato, pero lo que no se puede cambiar es la historia que muestra que el pueblo armenio, bajo el Imperio Otomano, fue masacrado”, consideró..
En cuanto a la visita de la presidenta Cristina Fernández al Papa el próximo 7 de junio, Ñáñez explicó que la audiencia fue solicitada por vía diplomática y, en estos casos, la conducta de la Santa Sede es conceder la entrevista.
Cabe recordar que francisco ha decidido no recibir a ningún político argentino durante el año electora, pero la visita de la presidenta tendría el espíritu de un encuentro de jefes de estado.


martes, 14 de abril de 2015

CHILE SE SOLIDARIZA CON ARMENIA Y CONDENA GENOCIDIO


El proyecto de resolución N° 324, que recibió 77 votos a favor, 1 en contra y 3 abstenciones, pide además al Gobierno de Chile que adhiera a lo acordado por las Naciones Unidas en 1985, respecto a que "en Armenia bajo el Imperio Otomano se cometió un genocidio brutal contra un pueblo indefenso que clama por una reparación moral por parte de la comunidad internacional y en especial del Estado turco".

La iniciativa fue presentada por los diputados Gustavo Hasbún (UDI), Joaquín Tuma (PPD), Issa Kort (UDI), Aldo Cornejo (DC), Marco Antonio Núñez (PPD), Joaquín Godoy (Ind) y Jorge Tarud (PPD).

Los legisladores señalan que "el 24 de abril de 1915 marcó el inicio de una sistemática política de exterminio del pueblo armenio por parte de las autoridades del Imperio Otomano, luego de la detención sin juicio, desaparición y muerte de cientos de intelectuales, escritores, compositores, artistas, líderes comunitarios y de toda la dirigencia de la comunidad armenia en Constantinopla, incluyendo dos diputados armenios del Parlamento Turco cuya inmunidad parlamentaria no fue respetada".

Agregan que este genocidio, llevado a cabo entre 1915 y 1923, significó la muerte de más de 1.500.000 súbditos armenios. "Esta acción repudiable constituyó la primera 'limpieza étnica' del siglo XX".

Se consigna además que los armenios y sus diversas organizaciones alrededor del mundo han perseverado en obtener el reconocimiento de la comunidad internacional respecto de este genocidio.

"Tal reconocimiento le fue otorgado en 1985 por la Subcomisión de Prevención de las Discriminaciones y Protección a las Minorías de las Naciones Unidas, la que calificó el caso armenio como un genocidio".

Diversos países, así como el Parlamento Europeo, el Consejo Mundial de Iglesias y el Tribunal Permanente de los Pueblos han reconocido este hecho. En el caso de Chile, el Senado, mediante el acuerdo N° 531 del 5 de junio de 2007, condenó el genocidio.

El Gobierno de Chile aún no lo hace, aún cuando suscribió en 1953 la Convención para la prevención y sanción del delito de genocidio. Además, mediante la ley N° 20.357, de 2009, se tipificaron los crímenes de lesa humanidad, genocidio y crímenes y delitos de guerra.

"Constituye un deber ético que Chile haga suyo lo resuelto por la ONU en 1985 en cuanto a que Armenia bajo el Imperio Otomano se cometió un genocidio brutal contra un pueblo indefenso que clama por una reparación moral por parte de la comunidad internacional y en especial del Estado turco".

Por último, se recuerda que los gobiernos de Chile y Armenia han estrechado sus lazos mediante la reciente visita del Presidente de Armenia a La Moneda, en julio de 2014.

Turquía y Azerbaiyán contra la Argentina y el Papa Francisco



El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, expresó su "condena" contra el Papa Francisco, luego de que el Sumo Pontífice reconociera oficialmente el Genocidio Armenio al llamarlo "el primer genocidio del siglo XX" y condenara su negación al afirmar que "hoy estamos viviendo una especie de genocidio causado por la indiferencia general y colectiva".

"Condeno al Papa y quiero advertirle. Espero que no vuelva a cometer un error de este tipo", declaró Erdogan según la agencia EFE. "Cuando los políticos y los religiosos asumen el trabajo de historiadores, no dicen verdades, sino estupideces", añadió el mandatario de Turquía.

Ayer, el ministro turco de Asuntos de la Unión Europea, Volkan Bozkır, declaró que el reconocimiento del Genocidio Armenio por parte del Papa Francisco se dio porque el Sumo Pontífice "es de Argentina", un país que "dio la bienvenida a los nazis, que fueron los principales autores del Holocausto judío".

Además, calificó la declaración del Papa como "inaceptable" y "controversial" y declaró luego que "lamentablemente, en Argentina, la diáspora armenia domina la prensa y los negocios". A esto se le sumaron los ataques de la cancillería de Turquía, que dijo que el Sumo Pontífice hizo una "discriminación entre los sufrimientos" y lo acusó de estar "bajo la influencia de la narrativa armenia".

Cemil Çiçek, presidente del Parlamento turco, también habló de "discriminación" e "injuria" al calificar las palabras de Francisco como declaraciones "racistas", mientras que el primer ministro turco, Ahmut Davutoglu, dijo que el Papa tenía "ignorancia o conocimiento insuficiente de la historia".

Tensión en Argentina
En la Argentina, residencia de más de 100.000 armenios, se conmemora en forma permanente el genocidio ocurrido hace 100 años y los referentes de la comunidad suelen ser empresarios y dirigentes reconocidos. Sin embargo, como nunca, se vive una tensión debido a las críticas de Turquía y otras naciones en conflicto histórico con esa comunidad.

La anteúltima batalla ocurrió hace pocos días, cuando la embajada de Azerbaijan salió a criticar fuertemente a un grupo de periodistas que viajaron a Armenia y a Nagorno Karabaj invitados por la Comisión del Centenario del genocidio armenio-Filial Buenos Aires.

Santiago Farrell, editor del diario Perfil, de Buenos Aires, escribió un artículo desde Stepanakert sobre la lucha entre armenios y azeríes, a la que calificó como "la primera que estalló en la ex URSS tras la Glasnost de Gorbachov". El artículo generó el enojo del embajador azerí en Buenos Aires, Mammad Ahmadzada, quien acusó al periodista de visitar ilegalmente la región e incluso lo declaró "persona no grata".

La embajada cuestionó a los diarios y agencias que habían viajado a Armenia para que se desdijeran de sus dichos. Y, en parte lo logró: la agencia oficial Telam pidió disculpas públicamente y eliminó el artículo en el que se refería el viaje, que puede leerse aquí.


NAGORO KARABAJ, RADIOGRAFÍA DE UNA REPÚBLICA RECONOCIDA EN EL CÁUCASO



"A más de 20 años de la tregua que puso fin a la guerra de Armenia y Azerbaiyán por Nagorno Karabaj, este territorio del pelea para ser reconocido como un país independiente .
A más de 20 años de la tregua que puso fin a la guerra de Armenia y Azerbaiyán por Nagorno Karabaj, este territorio del Cáucaso equivalente a la mitad de Tucumán pero con apenas un décimo de la población de esa provincia pelea para ser reconocido como un país independiente, pese a que se define como parte de la nación armenia, habla armenio, usa la moneda armenia y se financia en gran parte por las arcas vecinas de Ereván.
Las coincidencias no terminan allí.
La declarada República de Nagorno Karabaj tiene la misma bandera que Armenia, excepto por una pequeña guarda blanca que la divide en el costado derecho. Según explican en el gobierno, el quiebre representa la división entre Armenia y Nagorno Karabaj y el color blanco permite “soñar” que esa brecha podrá algún día ser superada.
Este pequeño territorio del Caucaso, la región que se encuentra entre el suroeste de Rusia, el noreste de Turquía y el noroeste de Irán, tiene unos paisajes y una herencia cultural cristiana cautivantes, pero no es rico en recursos naturales ni clave para la geopolítica mundial.
Sin embargo, desde finales de los años ochenta se convirtió en una zona de tensión y violencia, que desembocó en una guerra que provocó alrededor de 30.000 muertos, alrededor de un millón de refugiados y desplazados, la mayoría de ellos azeríes, y un débil cese al fuego, que hasta el día de hoy sigue siendo violado.
El origen contemporáneo del conflicto se ubica en el año 1988, cuando en Armenia y Nagorno Karabaj surge un movimiento político que reclama la “reunificación” de estos dos territorios.
Por entonces, toda esa región era parte de la Unión Soviética. Armenia era una República de la URSS, mientras que Nagorno Karabaj era un oblast -una suerte de provincia- en la vecina República soviética de Azerbaiyán.
En 1921, Iosif (José) Stalin decidió que Nagorno Karabaj debía estar dentro de Azerbaiyán y no de Armenia, pese a que la mayoría de la población eran armenios, y por eso cuando se acercaba el fin de la URSS y los países satélites comenzaron a reclamar su independencia, el sentimiento nacionalista pan armenio revivió.
Desde 1991, cuando Armenia y Nagorno Kabaraj declararon sus independencias hasta la firma del cese al fuego en 1994 la guerra devastó a este territorio que toma su nombre del ruso, el turco y el persa.
Nagorno significa montañoso en ruso, Kara es negro en turco y baj, jardín en persa.
Los armenios sólo utilizan este nombre a veces cuando hablan con extranjeros. Para ellos, esa “tierra santa”, como la define el propio gobierno de Nagorno Karabaj, se llama Artsaj, como la décima provincia del antiguo reino de Armenia durante la Edad Media.
Baku, en cambio, sostiene que la URSS incluyó a Nagorno Karabaj en su República socialista porque esas eran tierras históricas musulmanes azeríes y que los cristianos armenios recién se volvieron una mayoría en los últimos tres siglos.
Dentro de Azerbaiyán, la fuerza del reclamo también se centra en recordar que en el momento de su independencia el país perdió cerca del 20% de su territorio y que más de 800.000 azeríes tuvieron que abandonar sus hogares y aún viven como refugiados o desplazados.
La herida nacionalista aún sigue bien patente en toda la sociedad.
Tras el cese al fuego de 1994 y pese a los reclamos de la ONU, Armenia ocupó militarmente parte del territorio que pertenecía a Azerbaiyán y se garantizó una contigüidad territorial con Nagorno Karabaj, que con la ayuda financiera y militar de Ereván empezó a construir un Estado. Ningún país, excepto Armenia, lo ha reconocido hasta ahora.
Hoy entrar a Nagorno Karabaj desde Armenia es casi como cruzar una frontera provincial.
Invitado por el gobierno armenio, Telam visitó este pequeño territorio, que posee eternas montañas verdes, superpuestas con algunas cumbres nevadas y salpicadas por pequeños pueblos abocados a la agricultura familiar.
Al transitar la ruta hacia la capital, Stepanakert, numerosos carteles explican que tal o cual infraestructura fue construida “con la participación de todos los armenios”.
El centro de Stepanakert es el principal símbolo del crecimiento y el desarrollo de las dos últimas décadas. Calles amplias e impecables, edificios y tiendas recién estrenadas y un estadio de fútbol a sólo unas cuadras de la tranquila plaza principal, en donde resaltan los mismos bancos que decoran todo el centro de Ereván, la capital armenia.
La parte renovada es moderna y tiene aires europeos, pero inmediatamente llama la atención que todas las tiendas y bancos son locales o armenios. En los pequeños supermercados hay productos europeos y estadounidenses, especialmente golosinas y bebidas, pero la amplia mayoría de la comida es rusa o armenia.
Según el gobierno local, hasta hace diez años el Estado armenio aportaba la mayoría del presupuesto nacional de Nagorno Karabah. Hoy la relación es de 50 y 50.
Antes de la guerra, cerca de uno de cada cuatro habitantes era azerí, según Human Rights Watch. Hoy todos están refugiados en Azerbaiyán, al igual que sucedió con todos los armenios que vivían en ese país vecino.
Sin embargo, en la ciudad de Shushi, aún quedan dos mezquitas del siglo XVIII y XIX que, pese a estar cerradas, son un recordatorio ineludible de la presencia azerí en esa zona.
No se trata de un conflicto religioso, pero los armenios de Karabaj -gentilicio que se dan los habitantes de este territorio- se concentran en la existencia de monasterios y escuelas de la Iglesia Apostólica Armenia de la época del medioevo para sustentan su reclamo histórico.
El más antiguo que queda en pie es Gandzasar, un hermoso monasterio del siglo XIII construido sobre una montaña, rodeado por pequeños cementerios de diferentes épocas, que respeta el diseño simple y austero de las iglesias armenias.
Inmerso en ese paisaje acogedor, es fácil olvidar que ese pequeño y pintoresco monasterio se encuentra a poco más de una hora en auto de la frontera con Azerbaiyán, una zona militarizada en la que los disparos y los cañonazos son aún la regla y no la excepción.

Papa le contesta a Turquía:“No podemos silenciar lo que hemos visto y escuchado”


La Iglesia tiene que “decir las cosas con libertad”, “nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído”, fueron las afirmaciones que hizo este lunes el Papa Francisco en una clara réplica a Turquía que protestó por las referencias que hizo el domingo al “genocidio armenio”, el primero del siglo XX.

En la misa matutina en su residencia de la Casa Santa Marta Francisco sostuvo que el camino de la Iglesia es el de la “franqueza” y “decir las cosas, con libertad”.

Al hablar del genocidido armenio, en la misa del domingo, el Pontífice sostuvo que no existe una familia armenia que no haya perdido a un ser querido durante el ‘Gran Mal’.
Al recordar “aquella horrible masacre” dijo que “fue un verdadero martirio para su pueblo, en el cual muchos inocentes murieron como confesores y mártires en el nombre de Cristo”.

“Hacer memoria de lo que ha sucedido es un deber no solo para el pueblo armenio y para la Iglesia universal, sino también para toda la familia humana para evitar recaer en horrores similares, que ofenden a Dios y a la dignidad humana”, agregó el Papa.
“También hoy, de hecho–continuó diciendo–, estos conflictos a veces degeneran en violencias injustificables fomentadas, instrumentalizando las diversidades étnicas y religiosas. Todos aquellos que han sido puestos al frente de las Naciones y de las Organizaciones internacionales están llamados a oponerse a tales crímenes con firme responsabilidad, sin ceder a ambigüedades y compromisos”.

Frente a estas palabras, la reacción de Turquía fue inmediata y contundente. El Ministerio de Exteriores turco convocó al nuncio papal en Ankara, Antonio Lucibello, para expresarle su malestar y entregarle una nota formal de protesta.
En la nota estableció que utilizar el término genocidio para hablar de las masacres de armenios ha creado “desilusión y tristeza” en el Gobierno y “abre la vía a la pérdida de confianza”.

Y añadió que las palabras del Pontífice “se alejan de la verdad histórica” y reflejan solo la opinión de un bando.
Además, el gobierno turco llamó a consultas a su embajador en el Vaticano, Mehmet Paçaci.
Este lunes, el Papa Bergoglio recabó sobre el tema y recordó que Pedro y Juan, después de haber realizado un milagro, habían sido encarcelados y amenazados por los sacerdotes, para que no hablaran más en nombre de Jesús. Pero ellos deciden ir adelante y cuando regresan sus hermanos los animan a proclamar la Palabra de Dios “con franqueza”. Y piden al Señor que dirija “la mirada a sus amenazas” y que conceda “a sus siervos”, “no escapar”, sino “proclamar con toda franqueza” Su Palabra:
“También hoy el mensaje de la Iglesia es el mensaje del camino de la franqueza’, del camino del coraje cristiano”, añadió el Pontifice. Estos dos, sencillos – como dice la Biblia – sin instrucción, tuvieron el coraje. Una palabra que se puede traducir ‘coraje, ‘franqueza’, ‘libertad de hablar’, ‘no tener miedo de decir las cosas’… Es una palabra que tiene tantos significados, en el término original. La parresia, aquella franqueza… Y del temor pasaron a la ‘franqueza’, a decir las cosas con libertad”.

Francisco se detuvo asimismo en el pasaje del Evangelio del día que relata el diálogo “un poco misterioso entre Jesús y Nicodemo”, sobre el “segundo nacimiento”, sobre el hecho de “tener una nueva vida, diversa de la primera”.
Anunciar a Cristo, sin hacer “publicidad”

El Papa subrayó que también en esta historia, “en este itinerario de la franqueza”, el “verdadero protagonista” es “precisamente el Espíritu Santo”, “porque es Él el único capaz de darnos esta gracia del coraje de anunciar a Jesucristo”:
“Y este coraje del anuncio es el que nos distingue del simple proselitismo. Nosotros no hacemos publicidad, dice Jesucristo, para tener más ‘socios’ en nuestra ‘sociedad espiritual’, ¿no? Esto no sirve. No sirve, no es cristiano. Lo que el cristiano hace es anunciar con coraje y el anuncio de Jesucristo provoca, mediante el Espíritu Santo, ese estupor que nos hace ir adelante”.

El verdadero protagonista de todo esto – reafirmó el Santo Padre – es el Espíritu Santo. Cuando Jesús habla acerca de “nacer de nuevo”, nos hace entender que es “el Espíritu quien nos cambia, que viene de cualquier parte, como el viento, del que sentimos su voz”. Y prosiguió explicando que “sólo el Espíritu es capaz de cambiarnos nuestra actitud”, de “cambiar la historia de nuestra vida, cambiar nuestra pertenencia”.
Es el Espíritu – dijo también Francisco – “el que esta fuerza a estos hombres sencillos y sin instrucción” como Pedro y Juan, “esta fuerza de anunciar a Jesucristo hasta el testimonio final: el martirio”:
“El camino del coraje cristiano es una gracia que da el Espíritu Santo. Hay tantos caminos que podemos tomar, incluso que nos dan cierto coraje. ‘Pero mira qué corajudo, ¡la decisión que ha tomado! Y mira E guarda a este, mira qué bien ha hecho este plan, ha organizado las cosas, ¡que bueno!’: esto ayuda, pero es instrumento de otra cosa más grande: el Espíritu. Si no está el Espíritu, nosotros podemos hacer tantas cosas, tanto trabajo, pero no sirve para nada”.

La Iglesia después de Pascua – añadió el Papa – “nos prepara a recibir al Espíritu Santo”. Por esta razón – fue su exhortación final – ahora, “en la celebración del misterio de la muerte y de la Resurrección de Jesús, podemos recordar toda la historia de la Salvación” y “pedir la gracia de recibir al Espíritu para que nos de el coraje verdadero para anunciar a Jesucristo”.

domingo, 12 de abril de 2015

Papa habla de "genocidio" en Armenia y desata la ira de Turquía.



Horas después de las palabras del Papa Francisco, Turquía convocó a su enviado a la Santa Sede para expresar su malestar ante las declaraciones de Francisco, informó la cancillería en Ankara.

Los historiadores calculan que alrededor de 1,5 millones de armenios fueron masacrados por los turcos otomanos en la época de la Primera Guerra Mundial y muchos lo consideran el primer genocidio del siglo XX.

Francisco, que tiene lazos estrechos con la comunidad armenia argentina, dijo que era su deber honrar la memoria de hombres, mujeres, niños, sacerdotes y obispos, víctimas de la masacre "insensata" perpetrada por los turcos otomanos.

"Ocultar o negar el mal es permitir que una herida siga sangrando sin vendarla", dijo al comienzo de una misa de rito católico armenio en la Basílica de San Pedro.

En un mensaje dirigido a todos los armenios, Francisco pidió a todos los jefes de Estado y las organizaciones internacionales que reconozcan la verdad de lo sucedido y se opongan a semejantes crímenes "sin ceder a la ambigüedad o el compromiso".

REACCIÓN TURCA

Por su parte, Turquía se niega a hablar de genocidio, dice que las cifras son exageradas y que los muertos fueron víctimas de la guerra civil. Ha realizado campañas para impedir que los países, incluida la Santa Sede, lo califiquen de genocidio.

La embajada de Turquía en la Santa Sede canceló una conferencia de prensa prevista para el domingo, presumiblemente al enterarse de que el Papa Francisco emplearía la palabra "genocidio". La embajada no respondió a los pedidos de declaraciones.

Las palabras de Francisco provocaron una reacción inmediata en San Pedro, donde el titular de la iglesia Apostólica Armenia, Aram I, agradeció la condena expresa y recordó que el "genocidio" es un delito de lesa humanidad que exige reparaciones.

El gobierno turco dijo que las declaraciones del Papa Francisco contradecían su mensaje de paz y diálogo durante una visita a Turquía en noviembre. Dijo que próximamente emitiría una respuesta en la cual expresaría "gran desilusión y tristeza", informó el ministerio de Relaciones Exteriores.

También calificó el mensaje papal de discriminatorio por mencionar solamente los padecimientos de los armenios cristianos, no los de los musulmanes u otros sectores religiosos.
Las reacciones en las calles de Estambul fueron mixtas. Algunos dijeron que apoyaban las palabras del pontífice, pero otros no.

"No apoyo el uso de la palabra genocidio por una gran figura religiosa con muchos seguidores", dijo Mucahit Yucedal, de 25 años. "El genocidio es una denuncia grave".

Varios países europeos reconocen que la masacre de los armenios fue un genocidio, aunque Italia y Estados Unidos, entre otros, evitan el término debido a la importancia que Turquía tiene para ellos como aliado.

La Santa Sede también atribuye gran importancia a sus relaciones con la nación musulmana moderada, sobre todo al exigir a la jerarquía islámica que condene las matanzas de cristianos por extremistas musulmanes en Iraq y Siria.

Sin embargo, con estas declaraciones, Francisco demostró una vez más que está dispuesto a correr riesgos diplomáticos cuando se trata de asuntos que considera importantes.

No es el primer pontífice que habla de genocidio: ya lo hicieron san Juan Pablo II y el jerarca armenio Karenkin II en un comunicado en el cual mencionaron el "primer genocidio del siglo XX".

El contexto de la declaración de Francisco fue significativo: la hizo durante una misa de rito armenio en la Basílica de San Pedro en el centenario de la matanza, acompañado por el patriarca católico armenio Nerses Bedros XIX Tarmouni, otros jerarcas cristianos armenios y el presidente Serzh Sargsyan, quien ocupó un lugar de honor en la basílica.